Sube tus facturas en PDF o foto. Folio transcribe los datos y después
comprueba las cuentas: que las líneas sumen la base, que el IVA cuadre,
que los NIF sean válidos y que no haya duplicados. Al final te lo llevas en una hoja
de cálculo lista para tu gestoría.
Folio transcribe y comprueba. No asesora.
No dice si una factura es deducible, no calcula impuestos ni nóminas, y no sustituye
a tu gestor ni a tu asesor fiscal. Revisa siempre los datos antes de darlos por buenos:
la última palabra la tienes tú.
Folio no emite facturas, y eso importa para Verifactu.
Lee las facturas que recibes. No genera ninguna, así que no es un programa de
facturación y no te sirve para cumplir con Verifactu: para emitir necesitas además un
programa que cumpla el reglamento. Consulta las fechas con tu gestor, porque han
cambiado más de una vez.
Lo que sí hace con VERI*FACTU es leer mejor lo que te llega. Si la factura
lleva su QR, Folio lo lee con un programa —no con la IA— y comprueba con él el NIF, el
número, la fecha y el total. En nuestras pruebas, en una factura reenviada por WhatsApp
la IA leyó el número 0412 donde ponía 0411, y el QR lo cazó. Y debajo del cuadre te
dice qué proveedores facturan ya con ese QR y cuáles todavía no.
Comprobando dónde podemos procesar…
Si son tuyas, el tuyo. Si llevas una gestoría, el del cliente cuyo lote vas a
subir, y lo cambias al pasar al siguiente. Con él, Folio avisa de la factura que
no es de ese NIF y separa sus ventas de sus gastos. No hace falta para usarlo.
Folio te da el cuadre por tipo de IVA y te dice qué proveedores pasan de los
3.005,06 € (IVA incluido) del 347. Ese umbral es del año entero y aquí no se guarda nada,
así que el libro es tuyo: descarga la hoja de cálculo, guárdala donde quieras y súbela con
«Cuadrar el año desde una hoja» cuando quieras las cuentas del año.
Y si en un lote se te cuelan facturas de dos clientes, te avisa: lo sabe por el NIF del receptor.
No presenta modelos ni hace Verifactu — esto son sumas, y presentar es cosa tuya.