¿Necesito saber de tecnología?
No. Rellenas un formulario escrito en castellano normal y recibes el trabajo hecho. Lo demás lo montamos nosotros.
Si contrato una unidad, ¿cuántas veces puedo usarla?
Depende de cuál, porque hay dos tipos.
Las que se pagan una vez son un trabajo terminado: Lince te da el informe de un negocio y Píxel la web de un negocio, con una ronda de cambios incluida durante 30 días. Repetirlo más adelante es un encargo nuevo.
Las de cuota mensual van por cantidad: Guardián atiende hasta 1.000 mensajes al mes, Folio hasta 300 documentos y Claqueta hasta 20 vídeos y 10 anuncios. Está desglosado en la letra pequeña.
¿El informe lo escribe una máquina y ya está?
Lo escribe la unidad, pero no se envía sin que una persona lo lea antes. Preferimos tardar unas horas más y que lo que recibas se sostenga.
Folio y Claqueta son la excepción, porque trabajan delante de ti: ahí el que revisa eres tú, y por eso te señalan en pantalla lo que no cuadra en vez de arreglarlo por su cuenta.
¿Cómo sé que lo que me vendéis existe de verdad?
Porque aquí solo aparece lo que puedes usar hoy. Cada unidad tiene su página con lo que hace y lo que no, escrito antes del precio.
A Guardián puedes hablarle ahora mismo, gratis. Es un chat de verdad con un negocio de ejemplo, y puedes intentar que se salte sus propias normas.
De Lince puedes leer un informe entero — el de
un negocio de ejemplo, escrito por la unidad y sin retocar. Las demás no tienen
demostración porque su página es el producto: el formulario de Lince genera
tu informe de 990 €, y eso sí sería regalarlo.
¿Qué más estáis construyendo?
Seis unidades más: una que coge el teléfono, otra que publica en redes, generación de vídeo e imagen y un par de cosas de gestión.
No ponemos fecha porque no la sabemos, y una fecha inventada es una promesa rota por adelantado. Si nos escribes diciendo cuál te hace falta, sube en la lista.
¿Qué pasa cuando entra en servicio una unidad nueva?
Aparece en esta página con su precio. Si tienes cuota mensual, la pruebas antes que nadie y sin pagar de más durante el estreno. Si compraste una unidad suelta, te avisamos y decides.
Eso de generar vídeos e imágenes con IA, ¿es fiable?
Para un fondo, un plano de ambiente o limpiar una foto, sí: hoy sale bien y nadie lo nota.
Para enseñar tu producto real, no. Si al cliente le llega algo distinto de lo que vio en la foto, quien da la cara eres tú. Por eso, cuando montemos esas unidades, lo generado irá marcado como generado y no lo usaremos para representar algo que existe de verdad.
¿La IA se inventa cosas?
Puede, y es el riesgo de verdad de esto. Por eso cada unidad lleva su freno:
Lince no puede dar una cifra que no salga de un dato tuyo, y siempre enseña la cuenta para que la rehagas.
Guardián pasa cada respuesta por un revisor que compara los precios con tu lista. Si sale uno que no está, el mensaje no se envía.
Folio no hace ni una suma. Copia lo que pone la factura y las cuentas las echa un programa normal. Un programa no se equivoca sumando.
Píxel comprueba cada teléfono y cada correo de tu web nueva contra los que nos diste tú. Un teléfono inventado en una web es una llamada perdida cada día.
¿Guardián funciona en mi WhatsApp?
En tu web, desde el primer día. Y en WhatsApp también: probado de punta a punta el 10 de septiembre de 2026. Un mensaje de una persona de verdad entró por la puerta de Meta, Guardián lo leyó y la respuesta llegó al móvil en cuatro segundos. Lo que todavía no hemos hecho es conectarlo al número de un negocio real —la prueba fue con el número que da Meta para eso—, y para el tuyo hace falta una cuenta de WhatsApp Business a tu nombre y tu propia aplicación de Meta: el WhatsApp es tuyo, no nuestro —la cuenta va a tu nombre, respondes tú ante Meta y lo desconectas cuando quieras—. Y hoy va en un número aparte, solo para Guardián. El WhatsApp que ya usas en tu móvil no se puede conectar sin que deje de funcionar en tu app: Meta obliga a borrarlo de la app antes de pasarlo a su sistema. Tenerlo en las dos cosas a la vez se puede, pero solo a través de un proveedor verificado por Meta, y nosotros todavía no lo somos. Así que tus clientes escribirían a ese número nuevo, que pondrías en tu web y en tus anuncios. Eso lo montamos contigo en directo, en una llamada. Sería la primera vez que lo hacemos en un número de verdad, y por eso no te cobramos el WhatsApp hasta verlo funcionar en tu número. Si algo no encaja, te lo decimos y te quedas con Guardián en tu web, que funciona desde el primer día.
¿Mis datos se quedan en Europa?
Hoy no del todo, y preferimos decírtelo antes de que preguntes. La parte de inteligencia artificial se procesa fuera de la Unión Europea.
Lo intentamos: hay una vía que procesaría en Fráncfort, abrimos la cuenta y escribimos el código. Falló porque por ahí las unidades no pueden buscar en internet, y varias lo necesitan.
Queda otra alternativa, pero no está montada, así que no ponemos plazo. Cuando funcione, lo dirá esta misma página. Lo único que hoy sí se procesa en Europa es la transcripción de Claqueta.
¿Es seguro daros información de mi negocio?
A Lince y a Píxel solo les das cómo trabajas, qué herramientas usas y tu catálogo. Datos de tus clientes, nunca.
Hay dos excepciones y las decimos las dos: Folio, porque una factura lleva nombres y NIF de otras personas, y Guardián, porque quien escribe en el chat es un cliente tuyo y a veces deja su teléfono.
En los dos casos, no guardamos nada en ningún servidor nuestro. No se comparte con nadie fuera de los proveedores que lo procesan —la IA, en Estados Unidos; están todos en la política de privacidad— ni se usa para entrenar a ninguna IA. Si tu empresa necesita un contrato de protección de datos firmado, hoy no lo tenemos redactado: dínoslo antes de contratar.
¿Cuánto tarda la primera entrega?
Menos de 72 horas en Lince y Píxel, que son las que lee una persona antes de mandártelas.
Guardián tarda algunos días más, porque hay que cargar los datos de tu negocio y repasar contigo qué precios puede decir. Folio y Claqueta son inmediatos: subes el archivo y ves el resultado en minutos.
Si algo se fuera a retrasar, te escribimos antes del plazo, no después.